14.8.05

La vida acuática: Sumergiéndose en el surrealismo

Juan Pablo Valero
STEVE ZISSOU llega a la cúspide de su vida, atormentado por una serie de dudas, la mayoría ajenas, porque es visto por otras personas de una manera incorrecta a lo que él piensa. Pero los elementos que más lo atormentan son sus pensamientos sobre su vida, la cual ve cada vez más cerca de su final.
Viendo cómo su último documental es todo un fracaso, el afamado explorador de los mares, decide continuar sin saber que en los próximos días se enfrentaría a su destino, a su pasado y a su futuro, con piratas de los mares, tiburones de proporciones bíblicas, una grave pérdida y muchas aventuras en su travesía. El director Wes Anderson presenta por cuarta vez, una película de aventuras y comedia escenificada mar adentro, protagonizada por el actor Bill Murray nominado al Oscar, interpretando a Steve Zissou, un oceanógrafo que se lanza a la búsqueda del amor, la venganza y la redención en la que será su última expedición.
Zissou es conocido como un legendario explorador de las profundidades del mar, distinguido, elegante y creído, con reconocimiento mundial por sus documentales acerca de la vida submarina. La muerte de Esteban, quien fue devorado por un Tiburón Jaguar y la aparición de Ned Plimpton (Owen Wilson) quien asegura que él podría ser el hijo perdido de Steve, dan el impulso para que inicie lo que será el documental más elaborado de su carrera, con el propósito de vengarse del tiburón jaguar y encontrar la verdadera esencia paterna que había perdido.
Para esta aventura reúne dentro de su barco, The Belafonte, a una tripulación conformada por Jane Winslett-Richardson (Cate Blanchett), una periodista encinta quien, por raro que parezca, cubre la historia de la expedición; Eleanor Zissou (Anjelica Huston), la brillante esposa de Zissou y Vice Presidente de The Zissou Society; el afectuoso ingeniero alemán, Klaus Daimler (Willem Dafoe); archi enemigo y rival oceanógrafo, Alistair Hennessey (Jeff Goldblum); septuagenario productor de Zissou, Oseary Drakoulias (Michael Gambon); físico y compositor de música original, Vladimir Wolodarsky (Noah Taylor); el funcionario de la compañía de bonos, Bill Ubell (Bud Cort); Pelé dos Santos (Seu Jorge), experto en Seguridad Brasileño quien en forma regular le da serenatas al equipo con pegajosas interpretaciones musicales en portugués de canciones de David Bowie. El resto del Equipo Zissou incluye a la siempre topless chica del guión Anne-Marie Sakowitz (Robyn Cohen); al camarógrafo Vikram Ray (Waris Ahluwalia); el hombre rana Bobby Ogata (Neils Koizumi) y al editor y técnico de sonido Renzo Pietro (Pawel Wdowczak).
Un aspecto genial de esta película, es que la banda sonora es interpretada en vivo por uno de los actores, que con su guitarra en mano, canta canciones en varios idiomas.
El Belafonte es sencillamente un espectáculo y las tomas en el barco son espectaculares, que recuerdan los filmes de antaño, con escenarios decorados y construidos para el desplazamiento de los actores.
Anderson en su rol de director le imprime maestría a cada fotograma y es por eso que se pueden colar con frecuencia escenas magistrales, como un diálogo aburrido adornado por las pericias de una ballena en el fondo.
El guión es un poco ambivalente y cambia de matices cada cinco minutos y eso es uno de los puntos débiles, porque pasar de una comedia inteligente a un drama lleno de los clichés tradicionales del séptimo arte no es nada sano.
La Vida Acuática es una película ideal para todos aquellos que necesiten ver algo distinto a lo que Hollywood trae esta temporada, llena de títulos divertidos pero pocos profundos, Wes Anderson invita a todos a sumergirse en el mundo surrealista de Steve Zissou.

DATOS CURIOSOS

- Los papeles que interpretaron Bill Murray y Angelica Huston fueron escritos exclusivamente para ellos. El resto fue elegido por casting o petición.
- La película está dedicada a la memoria de Jacques-Yves Cousteau.
- Agregando a los retos de filmar debajo del agua estaba la realidad de que Bill Murray y Willem Dafoe eran los únicos que habían hecho algo de buceo. Todos los demás eran totalmente novatos en cuanto a estar debajo del agua. Para algunas escenas, Anderson también utilizó técnicas de "seco-por-mojado", en las que un escenario se llena de humo y tipos específicos de luces creando el aura de estar sumergidos en la profundidad del mar.
- La producción comenzó buscando un barco con una original forma y estilo. El director quería que fuese de la época de la segunda guerra mundial, un dragaminas de unos 50 metros de largo que recordase al Calypso de Cousteau, y lo encontraron en Sudáfrica. Mientras tanto, un segundo barco muy similar fue adquirido para ser desmantelado y utilizado para vestir el escenario.
- El guión es del propio director en colaboración con Noah Baumbach.
- En la película participa Seu Jorge que interpreta algunas canciones de Bowie en portugués y las presentó en un estilo folclórico y de apasionado bossa nova, que incluso agradaron al propio David Bowie.

7.8.05

Secuestro Express: De Venezuela para el mundo

Juan Pablo Valero
HACE ALGUNOS AÑOS, pensar en el éxito de una película venezolana, era tan sólo una utopía, ahora en pleno año 2005, Jonathan Jakubowicz desmorona la teoría de que el cine criollo no tiene esperanza, con su opera prima, que está llamada a ser la gran heroína en el mundo del celuloide venezolano, porque al igual que la pisada de Neil Armstrong en la Luna, este pequeño paso significa un gran salto para nuestra ideología y para la historia que comenzó el 28 de enero de 1897.
En la actualidad el cine venezolano está experimentando un gran salto y se están dando explosiones de creatividad en varias escalas, desde una película hecha en Valencia convertida en un éxito en España, hasta un estreno mundial de un largometraje criollo.
También hay que destacar el éxito en taquilla de la peor película de todos los tiempos hecha en Venezuela, que a pesar de ser vulgar, vergonzosa, mal hecha, pobre, poco original y facturada por debajo del nivel de las cintas universitarias, demostró que en la industria fílmica de nuestro feudo, afortunadamente hay muchas otras cosas que están mandando.
Secuestro Express se estrenará mundialmente, de la mano del prestigioso estudio Miramax, el mismo que ha distribuido filmes como Amelié. Cabe destacar, que esta es la primera película venezolana en ser distribuida por un estudio Norteamericano.
DEJATE SECUESTRAR
En América Latina, la grave situación económica ha llevado a un grupo de personas a usar el crimen como medio de vida, para ellos ganarse el salario de muchos años de vida en una sola noche, es prioridad y por eso salen a las calles a patear la vida y marcar a sus víctimas, quienes le darán su ansiado sustento monetario.
Secuestro Express narra la historia de Trece (Carlos Molina), Budu (Pedro Pérez) y Niga (Carlos Madera), tres delincuentes que se dedican al secuestro express como medio de subsistencia. Su manera de operar es muy sencilla, raptan a gente de dinero, piden cantidades pequeñas para su rescate, lo que hace posible que los familiares de sus rehenes saquen el monto muy fácilmente, paguen, liberen a sus "huéspedes" y por lo general eso no trascendía a los cuerpos policiales.
Ellos se acercan a una discoteca de moda y eligen a sus "clientes" de la noche, los seleccionados fueron Carla (Mía Maestro) y Martin (Jean Paul Leroux); quienes estaban a punto de pasar una desenfrenada noche llena de terror, adrenalina, olor a pólvora y muchos giros del destino, que buscaba castigarlos y premiarlos según las circunstancias de cada uno de los momentos que se vivieron en las siguientes horas.
En medio de una metrópolis, donde el manto de la noche la viste de caos y sensaciones encontradas, estos cincos personajes cruzaran más de una vez el umbral de los miedos, de las realidades y de las cosas que no se deben hacer bajo ningún escenario. Carla y Martín en el amanecer de ese día, conocen a una ciudad que nunca habían visto, por estar metidos en su mundo. Sergio (Rubén Blades), padre de Carla es quien tiene que pagar el dinero para salvar a su hija, mientras que a través de una línea telefónica se crea una nueva guerra, que en vez de balas, usa las palabras como artillería. Sergio y los captores se enfrentan en un campo de batalla y no se sabrá el resultado de esta disputa.
Hay que advertir que esta cinta no tiene medias tintas y es dura como la realidad que quiere mostrar al público, los hechos son presentados de una manera directa, sin muchos adornos, con una honestidad que tilda en lo brutal, porque al fin y al cabo, las cosas son como son.
Sin duda es una gran opción, porque es una gran película y tiene todos los elementos para mantener al espectador pegado a su butaca, porque muchas de las secuencias harán latir el corazón y dudar, porque aquí cualquier resultado es posible.